En la foto podemos ver a Charles Bukowski besa de manera victoriosa su máquina de escribir mientras sostiene una copa de vino y una colilla de cigarro. Parece decirnos que hay que escribir embriagados del placer de escribir, escribiendo tan sólo por el placer mismo de la escritura, sin pretensión, sin buscar otra cosa que habitar el momento, y que ya en sí es una celebración de la vida, una que siempre tiene abierta la posibilidad de hacer lo que uno quiera. La imagen no podría ser más poderosa, pero creo puede describirse mejor con unas palabras del propio Bukowski en Fragmentos de un cuaderno manchado de vino (Anagrama 2013):

La mejor regla en cualquier situación determinada es hacer lo que quieras hacer.

Desde que encontré la frase, la acuñé como un lema. La leo siempre que me debato en tomar una decisión importante. Sin duda, la forma más acertada de estar en el mundo es hacer lo que a uno le place. Y en ese caso soy como Hank: lo que más me gusta es rascarme los sobacos.

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