Ojo

Fotografía: Detalle de la gran tormenta en Júpiter (NASA).


OJO

Para otro Abel,

aquel que amó a Caín.

 

Al principio

todo era ciego

oscuridad sin tiempo

vastedad sin espacio

 

Luego hubo una gran explosión

algo, o alguien, rompió el silencio

 

Origen de orígenes

principio de principios

cero e infinito

 

La naturaleza deseaba ser vista

por eso inventó el ojo

soledad que se mira a sí misma

porción incandescente de espejo

 

Al necesitar la luz para verse

tuvo que concebir otros ojos

palabras como manos

sonidos de bocas

lenguas

orejas

señas

y música

piel ciega

que ve para dentro

 

Pero no fue suficiente

la indómita noche

de párpados

y pájaros

necesitaba fuego

 

Entonces ocurrió la luna

la filosofía y el insomnio

ojos como tigres en la selva

abiertos por siempre

como la muerte

 

Y esos ojos se multiplicaron

sedientos

como estrellas en el firmamento

y murmuraron con su lengua muerta

a la distancia:

 

¿Cómo ver todo lo creado

más allá de los confines

del espacio y el tiempo?

 

¿Quienes somos

en medio de toda

esta nada?

 

Así se urdió la memoria

ojos que viajan al pasado

oliendo el tiempo

abriendo libros

acariciando gatos

en las bibliotecas

llenas de polvo

 

Qué afortunados

aquéllos ojos

los que preservaron

las voces

maravillados

por lo que vieron

y conocieron

cuando el río

no corría dos veces

ni se pagaba

con la vida

un pedazo

de tierra

 

Era un poder

ahora casi extinto

pero aún están

los que escriben

a mano sus recuerdos

y dejan testimonio

de aquellos que vivieron

cuando el tiempo

no era tiempo

y la naturaleza

hizo nuestros ojos.

 

―Javier Tinajero R.

16 de marzo de 2018,

San Miguel de Allende.

Javier Tinajero R.
Para reconocerse tuvo que andar a favor de los vientos.

Escribe un comentario

A %d blogueros les gusta esto: