Genealogía

Fotografía: Tepoztlán. Nuberrante, 2019.


 

Tengo en las manos
las huellas de mi padre

el mismo tacto
los mismos gestos
la misma madera
para aferrarme o soltar
las cosas.

Tengo en el estómago
las tormentas de mi madre

los mismos miedos
el mismo anclaje
la misma cadencia
para hacerme torrente
de agua.

La poesía siempre
adopta la forma
que la contiene.
El poema rompe
su molde.

Mi padre
tiene vocación de carpintero
admira la naturaleza
y la transforma

tengo en el rostro
su mirada alargada

el mismo entrecejo
la misma expresión
de pájaro atribulado.

Mi madre
tiene vocación de primavera
florea como bugambilia
y enciende el aire

tengo en los párpados
los mismos sueños

el mismo empeño
la misma certeza
de casa iluminada.

No sería nada
sin estos ojos y estas manos
sin esta lengua materna
sin esta pulsión de ocote
y su fronda de nubes.

Mi padre es poeta
y no lo sabe

herencia fortuita
como calle
empedrada.

Mi madre es poesía
y no lo sabe

su amor fue
mi primer
asombro.

Javier Tinajero R.
Para reconocerse tuvo que andar a favor de los vientos.

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