Del ocaso a la alborada

Foto: Azenhas do Mar, Catarina Inácio, Portugal (2014).


Y compartir el pan, el sol, la muerte…
—Octavio Paz

¿Será que por eso le dicen atardecer?
¿Porque algo se ata para ti, en mí
al tiempo que el sol esconde en el horizonte
la primera prueba (invertida)
de que todo lo que termina
siempre inicia, en otro lado
algo nuevo?

¿Será que por eso le dicen anochecer?
¿Porque algo se oscurece para ti, en mí
al deseo que la noche se derrame
como esa niebla negra llamada sueño
y que su impronta inasible
nos despierte
el olvidado asombro de estar vivos?

¿Será que por eso le dicen amanecer?
¿Porque algo da a luz para nosotros, en nosotros
a la verdad que una aurora incierta cante
y que otros solitarios pájaros aniden
como la posibilidad
de que hoy sea
nuestro último día?

Atarse
soltarse
el ocaso
es alborada.

Javier Tinajero R.
Para reconocerse tuvo que andar a favor de los vientos.

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