Acabo de leer que Balzac tomaba tanto café, que desarrolló un tipo de tolerancia a la cafeína que le impedía experimentar sus beneficios. Por ello inventó un método para darse una dosis potente. Traduzco:

«He descubierto un método horrible y brutal que recomiendo solo a los hombres de excesivo vigor. Se trata de utilizar café finamente pulverizado, denso, frío y anhidro, consumido en ayunas. Este café cae en tu estómago, un saco cuyo interior aterciopelado está forrado con tapices de ventosas y papilas. El café no encuentra nada más en el saco, y así ataca estos delicados y voluptuosos revestimientos… las chispas se disparan hasta el cerebro.» 

(This Is Your Mind on Plants, Michael Pollan)

Un comentario

  1. Blanca Boleaga Rivas

    Será que en mi otra vida fui barón así lo he tomado yo en algunas ocasiones 🤭👏🏻

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